De las oscuras aguas en calma,
asomó el reflejo de mi alma, vivaz, alegre, sana.
Emergió eneseñándome un secreto más allá de la vida y la muerte,
y allí quedó también, atrapada, mi mente.
Cautivada por mi misma mirada, me adentré en las aguas,
me arrastraron mar adentro sin piedad alguna,
lejos y en el pensamiento quedaba la luna.
Cuando salí del agua no estaba viva,
no estaba muerta,
yo permanecía allí, oculta a todas las miradas,
quedando tan solo en el recuerdo, la luna y de soñar, mis ganas.
que bonitooooooo
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